domingo, 9 de septiembre de 2012

Me veo el interior por primera vez... creo

Me la olvidé, me olvide esa frase, sabía que me la olvidaría, pero me sumergí a un punto tal en ella, en esa película, que salir de allí significaría no volver a entrar. Su piel, tenía que ver con su piel, con su castigo. Su castigo era su piel, pero no lo se, no era eso.
Y sentí dolor, y sentí angustia. Sentí un reflejo y sentí su dicha, pero no. No soy Arbus, nunca lo fui, nunca lo seré, no puedo ponerme en su lugar ni en sus zapatos, pero lo sentí, y ya lo había sentido antes. Es aclarar la cabeza, y eso no ocurre en la sociedad hoy. Pero a través de ello puedo empezar a comprender su arte. Porque todo arte pasa por los sentidos, por las emociones. Se me ocurre pensar "esto me convierte en.... nose... empiezo a ver como un artista?" y luego recuerdo que soy una idiota. Nadie sabe lo que es ser una artista, y menos yo. Yo se lo que son las emociones y lo fuerte que puede llegar a ser. Sus imágenes causaron temblor y causaron incógnitas. Abrieron una puerta que se pregunta si el placer debe ser sentido o debe ser pensado, analizado, incognizado (por más que no exista la palabra).
Y ella me hace pensar... soy ella? Terminaré como ella? Soy una artista? Soy una idiota que cree encontrar un vínculo pasional o sentimental con Arbus? Soy exagerada o lo que siento es genuino? Es por llamar al atención? Deseo tanto ser ella o ser una artista o poseer ese sentimentalismo que me convenzo de que lo tengo? O realmente lo tengo? Qué soy? Soy filósofa en este momento? soy artista? soy enigmática? soy una idiota acaso? qué soy? quién me lo puede responder? Nadie, NADIE. Nadie es dueño de la verdad y yo comienzo  tener otra mirada. Quiero probar por el hecho de saber si puedo mirarlo como ella, pero no me atrevo a desperdiciar una primera vez en ello. Y si la primera vez la desperdiciara en pensamientos y análisis y no sentimientos... ya no podría tener sentimientos en esa primera vez porque se habría ido. Tome la decisión que tome tengo que tomarla en totalidad sobre una sola postura. Pero luego pienso... me sentiré idiota después? No me siento idiota por intentar tener esa sentimentalidad muchas veces. Me siento idiota por no estar segura de si es como realmente soy o como pretendo ser. No se si actúo, no quiero actuar, quiero ser, solo ser, ser yo, o Arbus, o una idiota, pero quiero saber qué es lo que soy. No se si soy artista por sentirme así, no se si lo que me causa todo ello es realmente lo que soy (por ahora eso es lo que creo) ... pero... si descubro que eso que me causa me causa por pensar que al causarme aquello puedo consagrarme .... no se.... algo acercado a... un "artista"?

Soy sufrida? Soy idiota? Qué soy? Soy artista? Soy odio? soy amor? amor lo que soy? amo lo que tengo? tomo bien mis decisiones? Eso sí, las decisiones son lo único de lo que estoy segura... porque siento cuando tomé una mal... eso sí que es algo en lo que se que soy yo. Y esto que tengo es lo que necesito, no lo cambio, no me van a hacer cambiarlo, y los comentarios varios duelen, pero me generan odio, odio hacia el no respeto por lo que creo puede ser lo único de lo que estoy segura que actúo como soy... en decisiones.

Pero me identifico con ella por lo pasional, por el sufrimiento, y a la vez pienso "no le llegás ni a los talones", y lo se, y soy consciente,y  no creo terminar como ella, y son épocas distintas, y no creo poder contar todo esto que guardo a nadie, no creo que nadie me comprenda... y ahí vuelvo a pensar... soy yo la que dice y siente eso.. o es la idiota que intenta actuar de lo que quiere ser? Pero... sentir lo siento, no se qué me vuelve ello. Miedo, de eso también estoy segura, me genera miedo todo aquello.
Y me vuelvo a identificar con ella, porque guardo, porque creo mostrar a todos quién soy, y sin embargo guardo, no soy ella, no soy yo, no soy esto en frente de nadie, y ella se encontró al fin, pero no fue gratis, vino más sufrimiento con ello. Pero descubrió quién era ella. Yo... yo me busco, croe que eso lo que me ata a ella, yo me busco y tengo miedo de que no se si me encontré. Creo que... me encuentro cuando siento, cuadno tiemblo con esas imágenes, creo que esa soy yo, creo que no finjo después de todo. Creo que sí, que allí me encuentro, peor es solo un momento. Pero me gusta, y me gusta a veces el sufrimiento. Ella dijo "se siente bien, me gusta... lo que me gusta de ello es que me aterra". Y no se si es ello.
Y ahora quiero probar peor no por seguir a los demás, no por moral, no por placer, no por miedo, sino por mí, por experimentar, porque cada sensación es un dato nuevo y me conozco más. Pero.... se que 5 minutos pasado esto que escribo.... vuelvo a ser otra, al que camina por los pasillos, y la misma que en esa situación no lo sentirá como yo siento que sería si estuviera allí ahora. Ahora es el momento, ahora es el momento en que soy yo. Esto que soy yo es interno, no puedo plasmarlo, no puedo decirlo, puedo sentirlo nomás, y tiemblo.

Cuando vuelva a leer esto voy a olvidar la situación en la que pensaba mientras escribía, voy a olvidar al sensación, el ahogo, el temblor que sentía,voy a olvidar que me dejaba guiar por la escritura, la inspiración y que no volví atrás como en un cuento bonito, voy a olvidar que fue como un descargo y puse mi alma luego de haber visto la película que muestra un retrato imaginario de ella.... que es única, que es Diane Arbus. Y yo.... yo soy nadie.

sábado, 21 de julio de 2012

Bajo el agua

Inundarse es caer en una pecera que se llenó así como si una ola atravesara una casa de madera y en ella queden flotando bajo el agua los muebles, utencillos, electrodomésticos.
Y los veo pasar uno por uno, conteniendo la respiración. Están todos juntos, formando parte de una misma casa, de una misma cabeza. Pero son distintos y cada uno tiene su uso, su forma de sentirse, su forma de alegrarnos y su forma de amargarnos.

• Como andar en bicicleta: Viento en la cara, libertad, sonrisa inagotable, ojos cerrados. Mucha luz, blanca. El calor me desprende y no pedaleo, vuelo, me relajo, floto y planeo con movimientos suaves. Cada día que pasa siento algo nuevo, lo mismo, pero es algo nuevo, porque es un nuevo día, y una nueva cabeza, pero una misma sensación que se repite, repite, repite, repite, repite, repite. Ya perdí todo mi peso, ahora es puramente el alma floreciendo. 100% emocional/sensorial.

domingo, 13 de mayo de 2012

Marioneta

Una marioneta con cuerdas de esperanza se sostenía en pie, en aquel teatro de cartón. Sus hilos eran tan abstractos que en realidad... eran imaginarios. No existían, pero tenían que existir, porque sino la marioneta se caía, se derrumbaba.


¿Quién es capaz de maniobrar una marioneta con hilos imaginarios?
Pues ella sola, claramente.


Ella sola se controlaba a sí misma, porque ella sola tenía el poder para derrumbarse. Prefirió no hacerlo y esforzarse, encontrar alguna fuerza que le diera cuerdas para levantar sus tristes y débiles extremidades. Y llegó... la esperanza. Tan fuerte eran estas cuerdas que lograron elevarla, hacerla caminar, levantar sus bracitos. Su cabeza seguía mirando al piso sin embargo. Ni la esperanza tenía tanto poder como para lograr convencer a la marioneta de que debía poner la frente en alto. Pero claro, no tenía esa fuerza porque la triste marioneta también era realista, y nunca descartó los no, por más que iba a seguir en pie hasta que se le acabe el último .
De la esperanza la marioneta podía mantenerse en pie, pero cuál era esa otra fuerza necesaria para levantar su pesada cabeza, que estaba más cerca del piso que del cielo. Nadie lo podía saber, excepto el pobre muñeco.


Su cabeza se volvió tan pesada que empezó a tirar a todo su cuerpo, y su cuerpo todo el teatro de cartón. En picada, cada vez peor. En eso la marioneta recordó... yo soy la que controla mis cuerdas. Y la esperanza de la nada la levantó, pero no pudo evitar la caída del mini teatro. Su alrededor destruido, la cabeza aún baja, pero su cuerpo de pie, caminando. El día que descubra que la esperanza nunca se volverá realidad, dejaré caer mi cuerpo sobre los escombros, junto con mi pesada cabeza, abandonando mis cuerdas, y adquiriendo un nuevo peso para hundirme más rápido... la depresión. Pero por ahora no quiero pensar en eso, porque quizás el día de mañana la esperanza se una con los hechos, y una nueva cuerda venga a poner mi frente bien alta.
Nadie es dueño de la verdad...




Atte. Danis

martes, 1 de mayo de 2012

Jenny Holzer

Luego de la visita al Malba decidí trabajar sobre esta artista ya que fue la que más atrapó mi interés.
La obra que voy a analizar es Truisms, el trabajo con el cual comenzó a destacar este estilo particular de expresión.


Comenzó como una serie de frases que estampaba en carteles y remeras, los cuales repartía por la ciudad de Nueva York. Luego, esta idea comenzó a exhibirse en el Times Square y más adelante la artista decidió proyectarlo en el exterior, sobre edificios, de noche, en un tamaño mucho más considerable. En el documental "Protect me from what I want", Holzer aclara que tomó lo que la obsesionaba y lo llevó afuera para lograr que sea público. Esta forma de expresar su forma de pensar es una de las cosas que me atrajo de su trabajo, ya que el hecho de proyectar sus frases en estos lugares condiciona su significado también. La selección de todos ellos no se realiza al azar, sino que sirven como complemento. Las palabras nunca son suficientes para lograr transmitir totalmente lo que uno piensa o siente, hay veces que hay que provocar ese sentimiento en el espectador acompañando las palabras con cierta imagen significativa. Una que me llamó mucho la atención y que abala lo que estoy intentando decir es la proyección sobre las olas, una imagen que se ve en el documental mencionado previamente.



Las palabras apareciendo y desapareciendo junto con las olas cuando se forman y rompen le llegan a uno de una forma distinta a que si las leyera en una remera. Es una imagen mucho más poética. Incluso se puede utilizar como contraste alguna frase con la elección del lugar, y eso en sí también lleva su significado.
Igualmente, en sí, las frases tienen un significado muy profundo, que si bien todos podemos percibirlo de igual forma, cada uno lo siente o asimila de maneras muy distintas, porque es depende la persona cómo llega el mensaje. Lo que sí, para su época, estas palabras fueron algo casi revolucionario, no era común ver frases como por ejemplo: Un hombre puede saber lo que es ser una madre, o La ambición es tan peligrosa como la complacencia, donde se presentan estas contradicciones que no llevan a un desentendido o una falta de sentido, al contrario, este choque de ideas es lo que utiliza para intentar explicar lo inexplicable. Esta parte, por sobretodo, la sentí muy personal, siempre me atrajo este tipo de pensamiento y es incluso el que utilizo muchas veces para intentar explicarme. Igualmente hoy en día es mucho más abundante este tipo de frases, pero no por eso deja de sorprenderme y de interesarme el significado que contiene cada una de las que escribió esta artista, además de la forma que encontró para mostrarlas. Esto último que mencioné hace referencia, entre otras cosas, a lo público de su obra. Todos pueden acceder a verla, incluso "por accidente", ya que su gran tamaño causa una cierta impresión, además de que uno tiende a prestar atención a los textos, y más que nada si se presentan tan llamativamente.
La mayoría de las veces hay que tener una información previa para poder interpretar el punto de vista del artista, ya sea el contexto histórico o una referencia sobre qué se basa su trabajo. El texto, en cambio, llega de una forma más directa y a al vez también abre la puerta a la interpretación de forma individual, por esto mismo que Holzer decidió mostrar su forma de pensar en lugares públicos, accesibles a todo tipo de personas, interesadas o no en el arte, que puedan no solo comprender el mensaje que ella intenta dar, sino también analizarlo bajo su propio criterio. Es distinto según la persona, sus experiencias, la cultura, sus puntos de vista, etc.

"Un sólo evento puede tener infinidad de interpretaciones"
(Frase de Truisms - Jenny Holzer)

miércoles, 25 de abril de 2012

Dejar pasar el tiempo es dar más tiempo a los pensamientos para que surjan...

Y, sí... Por qué estirar las cosas? El presente existe por algo, para vivirlo, no para alargarlo. Y una vez que uno alarga las cosas, las cosas no terminan bien. ¿Por qué digo esto?
Y... porque me conozco, se que mi cabeza vive con un acompañante, su mayor enemigo y contradictor... mi imparcialidad. Me contradigo constantemente para poder llegar a una conclusión justa. En este caso tuve momentos de estar 100% segura de lo que quería. Y en tan solo días mis actividad cerebral fue tan amplia que me contradije mil y un veces. Eso te juega en contra.

Al no poder decirle nada a él, cada día se lo decía a alguien distinto. Contar la misma historia una y otra vez en voz alta te hace llegar a una conclusión a veces. Te hace ver las partes en las que estuviste ciega por la felicidad. Tal vez hablar fue el error. Pero cómo puedo saberlo?


Entré en un nuevo estado de confusión, sin poder haber llegado siquiera a asentarme en un estado de neutralidad. Eso es malo... no? Porque ahora, cómo entrar y asentarme si es que se me da la oportunidad? Es decir... ya no puedo hacerlo, puedo mirar de lejos a lo sumo, pero.. asentarme? estando confundida desde ahora? Definitivamente eso es malo. No se si será imposible asentarme pero... no será tan fácil como hubiera sido antes.


Y volviendo a "lo fácil sobre lo que realmente quiero" que lo mencioné en un momento. Ahora, acaso... estoy dudando si realmente quiero eso? Quizás lo fácil no sea tan sufrido... este tipo de pensamientos que digo "pará, te diste vuelta? qué es lo que querés, vos podés contestas eso?" y no... realmente no puedo. Porque quiero muchas cosas, pero debo elegir ente unas u otras.


Pensar de esa forma tan objetiva me saca de la magia del dejarse llevar, pero hasta hace unas horas aún te sentías guiada por esa magia, quizás deberías seguir por ese camino, quizás justamente se te acaba de ir la magia porque empezaste a pensar objetivamente. No pienses en el futuro, nos llena de sorpresas siempre, pensá en el presente. 


(y una voz se acerca y me dice... pero si mirás hacia el futuro... lo ves a él?




Y... la verdad no se. Por eso no quiero ver al futuro. Porque aún tengo mucho futuro por recorrer.
Pero... si presente en algún momento se va... futuro va a seguir estando allí?
Hay muchos futuros.
Sí, pero ahora solo pienso en ese solo.
Entonces más que un futuro es un presente.
O sea... tengo dos presentes!? No!
Y... vos comenzaste diciendo que te volvió la confusión, la confusión se crea a partir de la generación de una segunda incógnita que sea capaz de desplazar a la primera.










Y como dijo Aristóteles: Yo sólo se que no se nada...




Atte. Danis

miércoles, 18 de abril de 2012

Volver en el tiempo

Es como dar pasos hacia atrás, y recordar todo lo bueno, volver a vivirlo. Pero nunca hay etapas perfectas, o me equivoco? Y sí, la negrura de esos momentos se refleja en el presente también. No se puede quitar a uno del camino e ir de la mano con la felicidad, eso no existe.
- Pero... vos lo conocés, sabés que no es así.


Y vuelve a aparecer nuevamente la pelea entre mis 2 hemisferios...


- Sí, pero hasta dónde lo conozco? Solía conocer a el otro. Terminó siendo mi primer gran caída. Esa fue fuerte, la recuerdo, dolió mucho. Y buen... era una altura bastante numerosa.
- Pero él no es el otro. Él es distinto, y lo conocés, sabés que es distinto.
- No, todos pueden cambiar.
- Lo ves capaz?
- No... pero tampoco se si eso realmente es lo que quiero, en vez de lo que creo. Pero igual, no, no parece ser esa clase de chico.
- Sin embargo...
- Sin embargo tiene todas como para poder convertirse en otro.
- Pero solo el tiempo dirá si eso pasará o no.
- Pero no tengo tiempo.
- Por qué?
- Porque mis dudas las tengo ahora, y cada vez más, y ya me siento como que perdí, el Rey cayó.
- Y cuando estás con él?
- Vuelve todo, se levanta junto con la Reina, incluso los alfiles retoman su puesto.
- Y si dejaras pasar el tiempo...
- Podría existir en un futuro el "es tarde", o el "debiste hacer algo antes". Hoy es antes.
- O después.
- También. Hoy es un antes y un después. Pero cuando vuelvo a hablarle vuelve a ser un antes, y veo solo lo bueno.
- Por eso ahora ves solo lo malo.
- Exactamente.
- Seriamente no somos parte de la misma cabeza.
- No... somos más como amigos cercanos. Opinamos distinto, pero nos entendemos, apoyamos al otro o lo traemos a la realidad.

- Pero aún no pasó nada en la realidad. Todo esto que pensas es tu imaginación. Quizás esa cualidad no existe.
- O quizás sí.
- O quizás no, y seguís torturándote.
- Porque así es el ser humano. Es masoquista por elección propia, porque necesita ser así, necesita sufrir, para luego poder apreciar mejor.
- O para luego seguir sufriendo.
- Nunca antes mejor dicho.






Atte Danis.

miércoles, 4 de abril de 2012

Dolor

Esa palabra expresa tanto... me siento tan así ahora.
Dolor es lo que me pasa, esa cosa de herida en el pecho que te duele, los ojos hinchados, sentir que te va a explotar la cabeza entera de las ganas que tenés de apretarla contra la pared y gritar.

Verlo irse con el paraguas, bajo la luz amarillenta, una imagen casi de película. Y cada paso que daba era una puñalada nueva, limpia y profunda. Me acuerdo y vuelvo a romper en llanto desesperado, ganas de gritar esas lágrimas, de pedir que nunca haya pasado!! Pero se que es mejor así. Se cómo sería en un futuro y se que la vida sigue... sólo que debo acostumbrarme a ella... sin él.



Y escribiendo ésto vuelvo a decaer en el llanto desconsolado, los mocos y las ganas de suicidarme.
Fuiste lo mejor que me pasó en la vida y aprecio cada cosa mínima que hiciste por mí. Siempre vas a ocupar ese rincón especial en mi corazón, fuiste mi primero en todo, me diste la felicidad más grande del mundo, y eso no se olvida... pero sí se llora.... y lo estoy haciendo. Me siento tan mal, tan dolida, se que vos te sentís igual, y es p.orque aún nos amamos, pero se que el futuro no iba a cambiar y tenía que hacer algo antes de que se vuelva una bola de mierda y termine todo mal. Pero aún duele... mucho... muchísimo. Puta madre cómo duele. Te ruego que me perdones y te agradezco por todo, cómo desearía no haber tenido que pasar por esto... estoy muriendo.

Van 3 y contando...

3 días durmiendo mal, 3 días comiendo poco, 3 días con un nudo en la garganta y ganas de vomitar.


3 días de pura angustia.
Y de puro dolor.

Por momentos me siento relajada, en otros momentos me siento de lo peor, pienso en el millón de cosas que pasaron y que hablé... en tan solo 3 días.



3 días que parecieron semanas, 3 días con la mente cambiando constantemente, 3 días de recaídas.


No se cómo enfrentar ésto, pero se que lo voy a hacer. No se cuándo ni qué decir ... y qué no decir. Me siento mal, conmigo misma, con él, con todo aquel a quien le pido consejo avergonzada. Parecería ser algo tan normal cuando lo cuentan otros. Quizás lo es. Pero eso me lo dirá el tiempo solamente. Tengo solo 19 años y soy consciente que en unos 20 voy a pensar de una forma totalmente diferente. Pero aún me faltan 20 años para eso y yo sólo vivo el presente, con lo que pienso y siento. Y siento que soy una mierda, pero pienso que es lo mejor.

Aún así todo el tiempo está presente ese pajarito que me dice "este tormento no se va a comparar en nada a ese momento, cuando llegue".

Y de nuevo el nudo...


Atte. Danis

domingo, 1 de abril de 2012

Y qué es esto que siento?

Por qué por no lastimar, termino diciendo cosas que se entienden de otro modo? Entiéndanme, por favor, si sueno garca al hablar es porque por primera vez estoy siendo totalmente sincera con alguien aparte de mí misma. Termino haciendo que la otra persona esté tranquila, feliz. Pero... no se suponía que era un tema jodido? Un tema para hablar serios, decir todo, probablemente discutir sobre algún punto. Cómo es que llego a sacarte una sonrisa? No, no es que no me haga feliz. Pero a la vez es todo lo contrario, por qué? Porque se suponía que iba a ser completamente sincera la charla, y no lo fué. Nuevamente pregunto... por qué? Porque no tengo las agallas de ir en contra de mi personalidad, no puedo dejar de poner a otro antes que a mí, no puedo, simplemente no puedo. Y cuanto más actúe de esta forma, peor va a ser el momento en que estalle diciendo toda al verdad sin importar los sentimientos de nadie.

Si fuera totalmente sincera muchas cosas podrían ser diferentes. Y puede que por guardar cometa errores. O quizás no. O quizás errores que otros ven como errores y yo veo como algo completamente entendible para lo que pasa por mi cabeza hace tiempo, el problema es que nadie sabe cómo es mi cabeza exactamente. Yo no tengo miedo de decirme la verdad a mí misma, admito muchas cosas ante mí y me psicoanalizo sola muchísimas veces. El problema con eso es que solamente yo me entiendo, y eso que intento ser lo más imparcial posible aún conmigo misma, quiero ser justa, no una hipócrita.



Siempre digo lo mismo... el futuro me dirá lo que pase. Pero normalmente me queda todo estancado, cuándo es que llegará el Sr. Futuro? Quiero respuestas. Quiero saber qué pasará, saber cómo actuar, saber si me equivoqué, saber si hice bien, saber si mi juicio contra mi propia mente es correcto o soy "una más del montón".


Estúpida necesidad curiosa.


Atte. Danis

jueves, 29 de marzo de 2012

Es raro...

Estoy feliz y es raro.
Eso es lo raro... que sea raro estar feliz.


Fui feliz antes,durante mucho tiempo. Lo soy muy seguido hoy en día, lo seguiré siendo también. Qué es lo raro entonces? Lo raro es la felicidad sobrenatural que me causó esta noticia próxima a suceder. La esperanza renacida de algún rincón extraño que grita en un código indescifrable. El deseo de saber cómo va a ser. La angustia de que algo suceda. El llamado de luz desde una ventana, como una señal divina. Fotogramas. Pasan tan rápido como fotogramas. Esas imágenes que me abrigan y a la vez me hacen tiritar. Una media sonrisa. La otra mitad se esconde de vergüenza. Y un tercer rastro de algo se asoma con curiosidad.


Atte. Danis

viernes, 23 de marzo de 2012

Básicamente lo mismo que la entrada anterior...

Hablarlo realmente no ayuda a la situación, sino que me hace pensar aún más la hipotética posibilidad de algo que no quiero que suceda. Pero debe existir una razón por la cual lo sigo pensando repetidamente.
Creo que decirlo frente a frente es duro, pero es lo mejor. Sin embargo, se que con ello se viene un tropiezo y cabezas bajas pensando y ahora qué?. Otra cosa es... hablarlo me serviría a mí? Realmente soy una persona jodida, porque lo que me caería mejor sería que la otra persona se de cuenta sola, eso tendría un significado fuera de límites. Pero luego de intentar con indirectas (bastante directas) me doy cuenta de que no hay forma en que eso pase. Por eso... realmente hablarlo frente a frente me haría sentir mejor? O de ahí en adelante solo pensaría en "la situación cambió, pero porque le dije", lo que me lleva a " en realidad no es así su personalidad".


Lo se, lo dije, soy jodida, enredada, cabeza dura e incluso un poco hipócrita.


- Entonces... creo que no hay forma, no?
- Y... supongo que no. Vos sola te metiste en estos pensamientos, ya no tenés forma de volver atrás sin un cambio, y ese cambio no va a hacer que vuelvan los viejos tiempos tampoco.
- Bueno, bueno... no me tires tanto la culpa que somos parte de la misma cabeza.
- Acepto que es mi culpa también, pero además acepto el futuro incierto y probablemente no del todo agradable que se viene.
- Sabés para cuando hay fecha?
- No, es incierto te dije.
- Bueno, quizás habías pensado todo ya.
- Si fuera así estarías enterada... después de todo somos parte de la misma cabeza, no?
- Vos querés que llegue?
- No... vos?
- Menos. Pero tampoco quiero que no llegue.
- Qué querés entonces?
- Volver en el tiempo y detenerme.
- Esa no es una opción.
- No es una opción probable o resultante... pero es lo que realmente quiero.
- Y qué vas a hacer? Imaginarlo?
- No, llorarlo quizás.
- Eso es pesimista.
- Mmm, no... es un descargo.
- No, ésto es un descargo. Lo tuyo es inútil, sin sentido.
- Lo mío es mío y lo llamo sentimientos, quizás sos la parte que no es capaz de sentirlos.
- No se... lo que sí se es que ni vos ni yo podemos encontrar respuesta, así que mejor dejar de discutir y ver qué pasa.
- Dame la mano.
- Por qué?
- Porque estamos juntas en esto, somos una misma persona.
- Eso solía decirlo mucho...








Atte. Danis

domingo, 18 de marzo de 2012

Retener palabras, escupir problemas

No se si soy yo, o si son todos, o solo las mujeres, o un grupo reducido del que formo parte.
Realmente a veces no se quien soy. Cambie? O la pregunta sería... cambié acorde al cambio de otra/s persona/s??

Pido mucho? O estoy guardando demasiado?
Yo no se si soy capaz de responder esas preguntas, ya que mi personalidad se consta de complacer a otros para sentirme bien, pero... calculo que uno deja de hacerlo si ve que no obtiene nada a cambio. Pero... si uno deja de hacerlo el resto deja de retribuir (si es el caso), y así es como la rueda sigue girando para peor.
Entonces, es en este momento en que uno dice "con una buena charla podrías hacerte entender" y accedés a hablar con franqueza para evitar todo lo malo que pueda suceder a partir de ello. Pero aquí hay otra cuestión. Qué pasa cuando luego de hablarlo la otra persona te dice con una sonrisa algo como... "me gusta como están las cosas ahora"? Bueno... ahí es cuando tu impulso por complacer hace que cierres la boca y sonrías mientras tu cabeza desea gritar PODRÍAS PENSAR EN MÍ LA MITAD DE LO QUE PIENSO YO EN VOS!?.

Eso me pasa por querer cuidar las relaciones que tengo con las personas que quiero, y por no descargar a menudo, me guardo mucho para mí misma.
Sin embargo... otro impulso (esta vez reflexivo) inunda mi mente. Acaso no me estoy poniendo en víctima? Tal vez estoy ciega y no veo con claridad lo que los otros hacen por mí y solo veo lo que yo hago por ellos. Aún así es más fuerte mi impulso por querer volver el tiempo atrás, cuando dar era equivalente a recibir (o quizás cuando me daba cuenta de lo que recibía, no sabría decirles).



No es la primera vez que intento hablarlo y sin embargo no termino de resolverlo sin parecer que tomo el papel de "mala", garca, no amiga, etc.
Odio mi personalidad que se muestra tan simpática y buena desde un principio... que no es una careta, realmente me esfuerzo por ser así y caerle bien a la gente. Pero realmente es horrible cuando querés adoptar un carácter más fuerte, que se hace respetar, ya que estas fichado, estereotipado de cierta forma, y solo por eso pasas de ser "buena y simpática" a ser "enculada, con un humor de perros" por más que solo querés mostrar que apreciarías que ciertas cosas cambien, ya como vos lo harías por otros...

Pero bueno, esto no parece q vaya a cambiar, así que... sigo con mi vida, quizás algún día explote, después les cuento.

Atte. Danis

viernes, 10 de febrero de 2012

Hipócritas

Qué palabra tan rara. Tiene esa fuerza de insulto que muchas veces puede más que cualquier insulto popular por más fuerte que sea. No se dice mucho frente a frente, por el simple hecho de que insinuaría o aseguraría la personalidad engañosa o mentirosa con sigo misma de la otra persona.


Hoy en día hay mucha gente mostrando su postura bien firme con un carácter admirable. Personas dignas de admirar por su personalidad, por su forma de pensar y hasta con capacidad de influenciar.
Qué increíble que muchas veces ese rostro que habla por sí solo, mostrándose sabio y maduro, sea solamente una careta conocida, vendida a cientos de personas que podrían elegir ser maduros, sabios, respetables... pero a su modo, y no como una careta repetida.



Pero en todos los casos, la careta se raja, se abre y deja, por momentos, conocer a la persona que la usa por debajo. Qué irónico es conocer a dicha persona, abrir la careta un poco más para saber más de ésta y luego, en otra situación... notar nuevamente la presencia con toda furia de la careta completa, y con ella, también el alto cambio que se produce en la misma persona.


Hay personas que tienen más de una careta, solo para ir cambiando dependiendo de la situación.
¿Por qué no también le ponen nombres distintos a esas caretas? Así por lo menos podríamos preguntar y saber con quién estamos hablando.


Atte. Danis