martes, 31 de mayo de 2011

No sabes...

... ni cómo me siento ni cómo me haces sentir con esas palabras. "Si vos entendés eso es porque vos querés escuchar eso". No, te equivocás. Y eso ya lo escuché antes ahora que recuerdo, me resuena en la cabeza en situaciones similares que hablé en su momento con otras personas y me sugirieron que comente cómo me sentía. Todas las veces que lo intenté fue en vano... o quizás no, en cierto sentido una parte cambió, pero no fue tu parte la que cambió. Ya tengo una voz que me ayuda y me dice palabras que me reconfortan, una voz que antes solía meter más presión, como vos en este momento. Nunca cambiaste en ese aspecto, y sabés que me hace mal. Creo que la situación fue muy angustiante desde un primer momento, pero con las horas se volvió más llevadero... soy una persona optimista, pero a veces me quiebro, y si hay algo que no me ayuda es la presión que me insertás como una aguja caliente a través del pecho, quemando y haciendo que el dolor deje una marca que permanece con el tiempo.
Desde hace tiempo que conozco esta situación, y siempre me la negaste, por el simple hecho de no quedar mal.


Qué raro... yo pensaba que reconocer un error y hacer algo para cambiarlo valía mucho más que haberlo cometido en un primer momento, ya que en el futuro no me harías pasar por este mal momento.


Atte. Danis