domingo, 10 de abril de 2011

Esperando ante el tono del teléfono...

Fue tan extraño... tan feo.
Me tiene perseguida en este mismo instante... igualmente el día de mañana va a ser totalmente distinto. Seguro voy a mirar un par de horas atrás y a decir "¿por qué tan perseguida? Creo que exageré bastante". Sí, es probable que esté exagerando, pero ningún momento es igual a otro y según en la situación en la que estamos vemos las cosas de una forma muy distinta, es más, hasta podríamos llegar a ser totalmente anti-nosotros.


Durante todo el día llevé ese sentimiento de querer que se detenga el tiempo, no querer despedirme, pero fue raro... era más fuerte que otras veces, pero no llegó a ser tan fuerte como el momento de la despedida.


Esa presión en el pecho, ganas de agarrarlo y nunca soltarlo, pero hablando literalmente, nada de decirlo por cursi. Se sentía muy feo definitivamente... dolía, y mucho. Siempre sentía esa "mala leche" de decir adiós para luego tener que esperar hasta otro nuevo día, pero por qué esta vez cambiaba tanto? Tampoco podría decir que sé exactamente qué era, porque era una mezcla... era preocupación, era angustia, era dolor, era un mal presentimiento.


Y por más que hable en pasado, no pasaron más de 45 minutos.


No, no le pudo haber pasado nada.
Pero el solo pensar en la posibilidad me aniquila. No, no... tomá aire, respirá. Sabés que no le pasó nada, es más, ya debe haber llegado a su casa. Y si lo llamo?
Otra vez ese pensamiento, Dani? Por qué? No era que estabas segura que no le pasó nada?
Sí, sí lo estoy! Pero por qué no querés llamar? Acaso tenes miedo a que la respuesta sea justamente la que no querés escuchar?
Siempre va a existir ese miedo, obviamente, pero nunca va a hacer saltar mis emociones hasta que llegue algo preocupante en serio.
Y por qué saltó un sentimiento tan mezclado, retorcido? Me vas a decir que era simplemente un conjunto de todas las cosas que tenés de por medio antes de volver a verlo? Siempre te fijas en eso y tratas de sacar todo ello del camino lo antes posible para estar con él sin la más mínima preocupación, disfrutar de su compañía y luego... de nuevo la despedida y hasta otro nuevo día.
Pero puede que sea simplemente un estallido de sentimientos, por qué no? Lo amamos tanto que no querrías nunca tener que decirle adiós... y ambos sabemos que el adiós más difícil y al que más le debemos temer, es al definitivo.
Ni lo menciones.
Ya lo hice.
Pero hay algo más. Ese adiós fue... fue doloroso.
Sí, ya lo mencionaste.
Pero ese último beso... me dije a mí misma "besalo como si fuera la última vez". Puede que sea efecto secundario a mi estallido de sentimientos? Porque moriría si fuera literalmente el último.
No fue el último, no te persigas más. Sí, es probable que ese estallido te puso sensible y hasta quizás dramática. Hey, no me pongas esa cara, sos un ser humano, no te avergüences, puede pasarte.
Sí, ok.
Hacé algo... no sigas esperando, llamalo y decile lo mucho que lo amás, sabés que querés hacerlo.
No era que supuestamente no debería llamarlo si estaba segura de que la preocupación era en vano?
Yo no mencioné a la preocupación, simplemente dije que le recuerdes lo mucho que lo amás.
Gracias.
Por qué?
Por estar de acuerdo. Ambos sabemos que somos parte de una misma persona, pero somos muy opuestos.
Bueno, aprovechá ahora que acordamos en algo.
Sí, voy a llamarlo.
Me parece perfecto.
Para... pero y si-
No! Que no te venga ese miedo absurdo. Simplemente lo pensás porque se te vino a la cabeza en algún momento y al querer reprimirlo, vas a causar el efecto contrario, va a seguir apareciendo y más fuerte que antes.
Sí, sí, pero y si está comiendo?
Si te atiende al menos se te va ese miedo sin sentido.










...






La indecisión.
La decisión.
La espera.
El tono interminable del teléfono.
Finalmente... su voz.


Atendió.
















♥ Te amo ♥


Atte. Danis

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